LLa
energía eólica no contamina, es inagotable y frena el agotamiento
de combustibles fósiles contribuyendo a evitar el cambio climático.
Es una tecnología de aprovechamiento totalmente madura y puesta a
punto.
Es
una de las fuentes más baratas, puede competir e rentabilidad con
otras fuentes energéticas tradicionales como las centrales térmicas
de carbón (considerado tradicionalmente como el combustible más
barato), las centrales de combustible e incluso con la energía
nuclear, si se consideran los costes de reparar los daños
medioambientales.
El
generar energía eléctrica sin que exista un proceso de combustión
o una etapa de transformación térmica supone, desde el punto de
vista medioambiental, un procedimiento muy favorable por ser limpio,
exento de problemas de contaminación, etc. Se suprimen radicalmente
los impactos originados por los combustibles durante su extracción,
transformación, transporte y combustión, lo que beneficia la
atmósfera, el suelo, el agua, la fauna, la vegetación, etc.
Evita
la contaminación que conlleva el transporte de los combustibles;
gas, petróleo, gasoil, carbón. Reduce el intenso tráfico marítimo
y terrestre cerca de las centrales. Suprime los riesgos de accidentes
durante estos transportes: desastres con petroleros (traslados de
residuos nucleares, etc). No hace necesaria la instalación de líneas
de abastecimiento: Canalizaciones a las refinerías o las centrales
de gas.
La
utilización de la energía eólica para la generación de
electricidad presenta nula incidencia sobre las características
fisicoquímicas del suelo o su erosionabilidad, ya que no se produce
ningún contaminante que incida sobre este medio, ni tampoco vertidos
o grandes movimientos de tierras.
Al
contrario de lo que puede ocurrir con las energías convencionales,
la energía eólica no produce ningún tipo de alteración sobre los
acuíferos ni por consumo, ni por contaminación por residuos o
vertidos. La generación de electricidad a partir del viento no
produce gases tóxicos, ni contribuye al efecto invernadero, ni
destruye la capa de ozono, tampoco crea lluvia ácida. No origina
productos secundarios peligrosos ni residuos contaminantes.
Cada
Kwh. de electricidad generada por energía eólica en lugar de
carbón, evita:
0,60
Kg. de CO2, dióxido de carbono.
1,33
gr. de SO2, dióxido de azufre.
1,67
gr. de NOx, óxido de nitrógeno.
La
electricidad producida por un aerogenerador evita que se quemen
diariamente miles de litros de petróleo y miles de kilogramos de
lignito negro en las centrales térmicas. Ese mismo generador produce
idéntica cantidad de energía que la obtenida por quemar diariamente
1.000 Kg. de petróleo. Al no quemarse esos Kg. de carbón, se evita
la emisión de 4.109 Kg. de CO2, lográndose un efecto similar al
producido por 200 árboles. Se impide la emisión de 66 Kg. de
dióxido de azufre -SO2- y de 10 Kg. de óxido de nitrógeno -NOx-
principales causantes de la lluvia ácida.
La
energía eólica es independiente de cualquier política o relación
comercial, se obtiene en forma mecánica y por tanto es directamente
utilizable.
Al
finalizar la vida útil de la instalación, el desmantelamiento no
deja huellas.
Un
Parque de 10 MW:
Evita:
28.480 Tn. Al año de CO2.
Sustituye:
2.447 Tep. toneladas equivalentes de petróleo.
Aporta:
Trabajo a 130 personas al año durante el diseño y la construcción.
Proporciona:
Industria y desarrollo de tecnología.
Genera:
Energía eléctrica para 11.000 familias.
Desvestajas
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